Combustible, sostenibilidad e IA marcan el futuro de la aviación: CEO’s

IATA advierte que combustible sigue bajo presión por exportaciones, inventarios y logística

Panel de los CEO's de aerolíneas del mundo durante el AGM 2026 de IATA en Río de Janeiro.Directores de aerolíneas analizaron el panorama global de la aviación y hablaron de combustible, sostenibilidad e inteligencia artificial durante la Asamblea General Anual de IATA 2026 en Río de Janeiro.

Adrián Neuhauser, CEO de Abra; Luis Rodrigues, CEO de TAP; Con Corfiatis, CEO de Oman Air y Güliz Öztürk, CEO de Pegasus Airlines,  hablaron de demanda, cobertura de combustible, sostenibilidad, consolidación e inteligencia artificial en una conversación que mostró a una industria acostumbrada a operar en crisis, pero todavía obligada a redefinir su modelo.

Neuhauser subrayó que el sector ya recuperó capacidad y tráfico con rapidez, pero insistió en que la recuperación sigue teniendo un componente frágil. “La industria es increíblemente resiliente, pero también los clientes han sido increíblemente resilientes”, dijo, al describir un mercado donde la demanda se mantiene incluso con tarifas más altas. También resumió la realidad del negocio con una frase contundente: “Ningún cuarto año consecutivo va en positivo en el negocio de aviación”.

Demanda firme

Uno de los mensajes más claros del panel fue que, al menos por ahora, la demanda no se ha roto. Los ejecutivos coincidieron en que el alza del combustible se ha podido trasladar (parcialmente), a tarifas más altas sin que eso destruya el tráfico. Neuhauser afirmó que ven aviones que se llenan y que la demanda sigue respondiendo a pesar del impacto de los costos.

El CEO de TAP reforzó esa visión desde lo operativo y sostuvo que las aerolíneas están aprendiendo a vivir con shocks recurrentes y recordó que el sector ya atravesó la crisis del COVID, del Golfo y otros episodios que alteran la normalidad. Para él, la clave está en aceptar que la industria debe convivir con la incertidumbre y diseñar negocios más flexibles.

Combustible y cobertura

El CEO de Grupo Abra explicó que el alza de precios obliga a las aerolíneas a replantear planes, aunque no controla la variable principal que es que el precio del combustible no bajo su control. Por eso, dijo, la industria debe trabajar con escenarios, planes alternativos y manejo de capacidad en lugar de depender de un solo presupuesto.

Neuhauser señaló que para muchas aerolíneas europeas la cobertura es más común, mientras que en Estados Unidos se usa menos, y lo resumió así: “el edging (cobertura) es una respuesta vital de nuestra estrategia para responder a este problema”. La lógica es clara: amortiguar el impacto del precio, aunque con el riesgo de perder parte de la ventaja si el mercado se mueve en otra dirección.

Suministro y motores

La conversación también puso sobre la mesa los problemas en la cadena de suministro, donde los CEOs reconocieron que el problema no se limita a aeronaves nuevas, sino también a motores y mantenimiento. Neuhauser explicó que su grupo ya está casi del otro lado de la crisis de motores, con muy pocos aviones en tierra, pero insistió en que el conflicto con OEM’s sigue siendo estructural. “No tenemos aeronaves en tierra en este momento, ninguna”, señaló, como muestra de que la gestión puede mitigar el impacto, pero no resolver la raíz del problema.

Adrián Neuhauser explicó que la industria de aerolíneas y la de fabricantes no tienen el mismo nivel de competencia, por lo que el diálogo debe ser permanente. Aun así, dejó claro que el sector aéreo sigue cargando con el peso operativo y comercial de entregas tardías, costos más altos y promesas incumplidas por parte de los fabricantes, dejando muy alineado su discurso con el de Willie Walsh, director de IATA.

Sostenibilidad y SAF

Los directores ejecutivos coincidieron en que el tema de sostenibilidad avanza más rápido que la oferta real de soluciones. El CEO de TAP fue especialmente crítico con Europa y afirmó que “el sistema regulatorio de la UE es un desastre” y que “no hay suficiente SAF” para sostener el ritmo de la demanda actual. Su punto central fue que la transición no puede depender solo de obligaciones regulatorias si la producción no despega al mismo ritmo.

El CEO de Oman Air también dejó un llamado: si no hay incentivos reales para producir SAF, la meta de largo plazo corre el riesgo de quedarse en un discurso. “Si las cosas continúan en el mismo ritmo, no va a suceder”, dijo al referirse a la meta de emisiones cero para 2050.

Consolidación en marcha

En el terreno corporativo, el panel mostró que la consolidación es ya parte del nuevo mapa de la aviación. El CEO de Grupo Abra destacó la integración de SKY dentro del grupo y la importancia de reforzar la conectividad en América Latina.

La visión general es que la consolidación responde a tamaño, red, alcance y eficiencia. En el caso de Oman Air, Corfiatis explicó que el mercado omaní no tiene sentido para la mayoría de aerolíneas, por lo que la fusión reciente responde a la realidad de un país más pequeño y a la necesidad de construir una propuesta propia que se adapte a las necesidades del mercado.

Inteligencia Artificial y distribución

La inteligencia artificial apareció como el otro gran eje de transformación. Güliz Öztürk detalló cómo Pegasus ya la está aplicando en distintas áreas, desde un laboratorio en Silicon Valley hasta anuncios de cabina generados con clonación de voz en español y árabe. También mencionó su uso en centros de llamadas y en gestión de ingresos, donde la consistencia operativa ha mejorado notablemente.

Neuhauser, por su parte, mostró una adopción más pragmática: primero dar acceso, luego aprender. Explicó que la empresa comenzó con licencias para que los equipos experimentaran y encontró usos muy concretos, como resumir miles de reportes de cabina por semana. La conclusión fue clara: la IA ya no es una promesa lejana, sino una herramienta de productividad inmediata.

Lo que más preocupa

Al final, los CEOs coincidieron en que su peor escenario no es solo el combustible alto, sino una caída de la demanda. Adrián Neuhauser lo dijo de forma directa: la caída de demanda sería su gran temor. La razón es que una subida de costos todavía puede trasladarse parcialmente al pasajero, pero una pérdida de disposición a viajar sí obligaría a recortar capacidad y cambiar de raíz el modelo de negocio.

La industria aérea se mantiene activa, conectando mercados, generando empleo y moviendo personas, pero cada vez depende más de su capacidad para anticiparse a los problemas. Y la receta sigue siendo la misma: “planear para lo peor, pero esperando lo mejor”.

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