AeroMéxico lanza estructura de tarifas para competir con LCC

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Boeing 737-800 de AeroMéxico en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.

Con el fin de hacer frente a una creciente competencia y adecuar su producto a los distintos tipos de demanda, Aeroméxico presenta una nueva estructura de tarifas, que a juicio de la empresa permite “más y mejores” opciones de viaje.

Se trata del primer cambio de estas características en una línea aérea tradicional de México y quizás, el segundo más importante en América Latina, después del realizado por LATAM en 2017, cuando presentó la profundización de su modelo híbrido de negocios en vuelos domésticos.

Según expone Aeroméxico, los pasajeros de vuelos domésticos, desde y hacia Estados Unidos y Canadá, podrán elegir cinco tipos de precios de pasajes aéreos que la firma denominada “Branded Fares”. Los nuevos tipos de precios van desde lo más sencillo hasta la mayor flexibilidad posible de la Clase Premier (Business), los que responden a las necesidades y características de cada tipo de viajero.

Para los pasajeros que gustan de los viajes más sencillos, la compañía mexicana dispone ahora de la tarifa “Básica” que prácticamente brinda sólo brinda el derecho a volar aunque con mayores beneficios que otras similares del mercado. “Si no tienes preferencia por un asiento en especial, no necesitas cambios de itinerario o requieres llevar solo tus esenciales a bordo sin documentar equipaje, la tarifa Básica será ideal para ti”, dice la aerolínea azteca. Si bien se trata de un precio restrictivo si permite por ejemplo, que el pasajero continúe disfrutando de temas como entretenimiento a bordo o del catering gratuito que entrega en cada vuelo en lugar de que este sea adquirido mediante un pago extra.

En el caso de los viajeros con acompañante o aquellos que demandan un servicio superior, la empresa presenta la tarifa “Clásica” que básicamente se trata del precio de una clase Economy tradicional. Con este precio, el pasajero podrá seleccionar su asiento y el de su acompañante al momento de la reserva y tendrá el derecho de adquirir servicios adicionales como upgrades de clase, beneficios en arriendos de autos, entre otros.

Para los pasajeros corporativos en vuelos domésticos, se dispone de una tarifa “Flexible” que permite realizar ajustes de último minuto como cambios de fecha u hora de vuelo sin costo además de tener un derecho al no show sin cargo adicional.

El derecho de tener una especie de clase intermedia entre Premier y Turista, denominada AM Plus, la nueva estructura tarifaria mantiene el precio de este servicio. Además de acceder a asientos de Turista con mayor espacio entre asientos, el pasajero tiene derecho a check-in, embarque y desembarque prioritario, entre otros.

Para los pasajeros viajando en clase noble o aquellos que gustan de la mayor comodidad y flexibilidad posible, Aeroméxico presenta las tarifas “Confort” y “Premier”. Ambas tienen derecho a todos los servicios de la línea aérea ya que corresponden a la cabina Business. La diferencia está en que la clase “Confort” tiene algunas restricciones en vuelos hacia Estados Unidos, como por ejemplo al aplicar descuentos y reembolsos, en comparación con la “Premier”.

Aeroméxico destaca que con esta estrategia comercial se garantiza a los clientes una experiencia completa así como un mayor poder de decisión y libertad para los pasajeros. “Gracias a esta estrategia y a las nuevas Branded Fares, los clientes podrán gozar de los beneficios de viajar con la aerolínea Premium del país con tarifas competitivas que agregan valor a la relación costo-beneficio para el cliente”.

La decisión de Aeroméxico de adecuar su estructura tarifaria responde a dos motivos. El primero se trata de una homologación de precios con Delta, compañía con la que mantiene un exitoso Joint Business Agreement (JBA) que desde su implementación en 2017, está ofreciendo más opciones de viaje en Norteamérica. La segunda razón, es crear una estructura de precios que permita competir con la oferta de las líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), que en el caso de la compañía azteca es un frente abierto desde su propio país con Interjet y Volaris, como desde los Estados Unidos, con Frontier, Southwest, Spirit, entre otras.

En ese sentido, los nuevos precios siguen la tendencia adoptada por sus competidores del norte y también por otras líneas aéreas del sur de América. Por ejemplo, LATAM presentó una estructura tarifaria y profundización de su modelo híbrido en vuelos domésticos, para adecuar la visualización de la oferta al de las LCC que irrumpen en sus propios mercados clave, como Chile con el auge de de SKY y JetSMART, en el Perú, con Viva Air, y Colombia, con Viva Colombia y Wingo, además de un crecimiento importante de Azul y GOL en Brasil.

Si bien la nueva estructura tarifaria es atingente a sólo mercados específicos, no se descarta que en un futuro cercano la compañía mexicana como otras la expandan más allá, especialmente si se considera el crecimiento del segmento LCC en rutas medias o incluso en vuelos de larga distancia.

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