El spotting: historia, características y desarrollo en Colombia

Guía de spotting - Aeropuerto El Dorado - Bogotá (BOG / SKBO)

El spotting en Colombia

Nuestro país ha sido un protagonista importante de la aviación en la región desde finales de la década de 1910. Con la llegada de los primeros aviones y luego con la introducción de las primeras líneas aéreas y servicios militares aéreos, la curiosidad y el asombro por observar los aviones se trasladaron también al colombiano que tenía en aquellos días la posibilidad de observar alguno de ellos. En Colombia, como se conoce tradicionalmente, muchas personas pasaron «de la mula al avión», así que la fascinación por el vuelo y las aeronaves ha sido común desde los inicios mismos de la industria aérea en el país.

Sin embargo, las condiciones sociales, económicas, políticas y a nivel internacional de Colombia durante poco más de medio siglo, no permitieron que la aviación estuviera al alcance de todos quienes querían disfrutar de ella. Así mismo, la lejanía de los conflictos mundiales y la falta de una necesidad real de contar con cuerpos de observadores aéreos similares a los implementados en los países europeos, hicieron que en nuestro país el spotting como actividad de defensa nunca se organizara en cuerpos oficiales y como actividad recreativa llegara años después de la Segunda Guerra Mundial.

Los shows aéres como el de EMAVI (imagen superior) o ferias como la F-air (Imagen inferior) son oportunidades ideales para que el spotter en Colombia tenga una buena oportunidad de llevar a cabo el hobby, ya que puede acercarse a las aeronaves y tener espacios casi ilimitados para la fotografía. (Fotos: Javier Franco TOPPER)

Si bien los amantes de la aviación ya disfrutaban de observar y estar al tanto de los movimientos de los aviones comerciales o militares en Colombia durante aquellos años, no fue sino hasta las décadas de los 60 y 70 cuando el asomo de la globalización comenzó a tocar los hogares colombianos. La posibilidad de algunos amantes de la aviación de conocer de primera mano la actividad en otros países del mundo, así como la masificación de los medios de comunicación y la llegada de más y mejor tecnología, permitieron que poco a poco se fuera desarrollando la actividad, aunque aún tímidamente.

Es evidente que en el imaginario colombiano observar aviones es una parte importante de lo que se puede considerar como una actividad recreativa. Esto queda demostrado con las, muchas veces, imponentes áreas dedicadas a la observación de aeronaves que los arquitectos de los aeropuertos construidos a partir de los años 60 destinaron para quienes deseaban disfrutar de los aviones mucho más cerca. Tristemente, también el temor generado por la violencia y el terrorismo ha hecho que casi un 100% de estos espacios hayan sido clausurados desde la década de los 90, generado una intocable y muchas veces no fundamentada sensación de inseguridad dentro de las autoridades, lo que ha llevado a que con el paso de los años se torne más difícil desarrollar la actividad.

Pero claramente, la llegada del Internet a nuestro país y los años de apertura económica durante la última parte de la década del 80 y principios de la del 90, fueron el detonante de lo que en pocos años se ha convertido en una actividad cada vez más popular entre los amantes de la aviación colombiana.

Hoy en día nuestro país es uno de tantos en la región en donde el spotting es ya un hobby popular entre quienes encuentran una pasión por la aviación. La existencia de comunidades reales y virtuales, la realización de eventos y actividades alrededor del spotting y en general, la proliferación de la actividad principalmente gracias a Internet y las tecnologías digitales, han permitido que en Colombia el spotting y los spotters aumenten cada día más.

En ocasiones el spotter puede acercarse al avión y encontrar las placas de identificación que son únicas para cada tipo y modelo, encontrando información valiosa para su actividad (Foto: Javier Franco TOPPER)

En adición a esto, las particulares características de la aviación comercial y militar de nuestro país, que mezclan en ocasiones lo último en la tecnología con las condiciones agrestes de operación aérea en regiones selváticas y apartadas, han generado desde hace años un interés entre los spotters de otros países en donde dichas condiciones no se presentan.

Año tras año son más los spotters extranjeros que visitan nuestro país con el fin de capturar y registrar los aviones que aquí se ven. Y así mismo, poco a poco son más los spotters colombianos que viajan por el mundo realizando la misma actividad y dando a conocer en otras latitudes del mundo la aviación colombiana.

Varios aeropuertos en el mundo, como el Aeropuerto Internacional de Miami, conocen y entienden la actividad del spotter y permiten ciertas libertades en lugar de restringuir la actividad, tal y como lo expresa este cartel: “Nota: la fotografía es permitida en esta área únicamente. No se permiten escaleras” (Foto: Pablo Andrés Ortega Chávez)

Infortunadamente, aún cuando ha aumentado su popularidad, el spotting en Colombia no es totalmente entendido por muchos, especialmente por quienes administran y comandan las empresas y organizaciones relacionadas con la aviación comercial y militar y las entidades encargadas de prestar seguridad. Debido a ello, es frecuente que en nuestro país se prohíba el uso de cámaras fotográficas en o alrededor de aeropuertos argumentando razones de seguridad que terminan vulnerando las intenciones pacíficas de quienes acuden a estos lugares con el único fin de alimentar una pasión personal que no afecta en nada a la sociedad.

Gracias al fortalecimiento de las comunidades de spotters colombianos y a la creciente ola de amantes de la aviación que practican esta actividad en nuestro país, los obstáculos que había que superar con esfuerzo han ido cayendo y si bien aún existe un camino muy largo por recorrer para llegar un punto en el que el spotting sea una actividad reconocida, entendida y aplaudida por quienes están relacionados directa o indirectamente con la industria aérea, hoy en día en Colombia podemos decir que el spotting ha evolucionado y alcanzado un grado importante de madurez, consolidándose como una actividad de recreación sana y como un hobby que se realiza en pro de la aviación nacional.

La actividad del spotting y la fotografía de aviación ayudan además a preservar la historia de las líneas aéreas, los aeropuertos y del país mismo. Es por ello que se le da tanta importancia en países donde la aviación ha tenido una amplia  e interesante historia que va ligada íntimamente con el desarrollo mismo del país y de la sociedad. Colombia es uno de esas naciones en donde la aviación ha sido protagonista esencial en el crecimiento nacional durante el siglo XX y las actividades que se desarrollan para mejorar, diversificar y dar a conocer la industria aérea siempre traerán beneficios.

Grupo de spotters fotografiando un avión desde un balcón. Los lugares elevados son normalmente ideales para realizar la actividad. (Foto: Javier Franco TOPPER)

Es nuestro interés que autoridades, empresarios y líderes del sector aéreo puedan enterarse en qué cosiste la actividad y empezar a generar un punto de cambio para que los spotters colombianos puedan desarrollar la actividad de manera sana, divertida pero sobre todo legal.

A continuación algunos ejemplos fotográficos de lo que puede hacer un spotter, sin embargo es bueno recordar que la actividad no se ciñe exclusivamente a la fotografía.

Los Museos Aéreos, como el Museo Aeroespacial Colombiano retratado aquí, son espacios ideales para llevar a cabo la actividad. (Foto: Javier Franco TOPPER)


El spotter normalmente estará en lugares en los que la visibilidad hacia las calles de rodaje y pistas de un aeropuerto es ilimitada, pero que no siempre son lugares concurridos o turísticos. (Foto: Pablo Andrés Ortega Chávez)

Boeing 737 en el aeropuerto de Guayaquil - Aviacol.net El Portal de la Aviación Colombiana
Los aeropuertos son otro de los lugares que normalmente son de fácil acceso y en algunas ocasiones ofrecen una vista de los aviones en plataforma. (Foto: Javier Franco TOPPER)


Algunos aeropuertos ofrecen la posibilidad de ubicarse en lugares relativamente lejanos al mismo y desde los cuales se pueden apreciar las aeronaves en aproximación. (Foto: Javier Franco TOPPER)



La oportunidad de viajar en un avión también le permite al spotter disfrutar de la experiencia del vuelo, además de encontrar y conocer en detalle los aviones y tomar fotografías en lugares como la cabina o desde la ventana. (Fotos: Pablo Andrés Ortega Chávez)


Los aviones con colores únicos o especiales, o poco usuales para ciertos aeropuertos, como este C-17 de la USAF en el Aeropuerto Internacional Eldorado de Bogotá, son objetivos muy apetecidos por los spotters. Así mismo, una fotografía nocturna desde la rampa del aeropuerto le añade un valor especial a la imagen. (Foto: Pablo Andrés Ortega Chávez)
 


La aviación militar también hace parte del spotting y aún cuando tiene ciertas restricciones, la aparición de una aeronave militar en un aeropuerto público, tal y como este Boeing 737-700BBJ que sirve al Presidente de Colombia, significa una oportunidad única que no implica riesgo alguno para la seguridad ya que el spotter sólo busca llevar a cabo su actividad. (Foto: Pablo Andrés Ortega Chávez) 


Algunas aeronaves militares, tales como esta pareja de Kfir que vuelan junto al boeing KC-135 de la FAC, son muy difíciles de ver por su condición, pero en ciertas oportunidades son exhibidas a todo el público sin ninguna restricción. (Foto: Pablo Andrés Ortega Chávez)

Gracias a Pablo Ortega, Andrés Ramírez, Jaime Escobar y Andrés Restrepo por sus valiosos comentarios para la redacción de este texto.

Referencias:

http://www.rocassoc.org.uk/
Richard Wordsmith

Guía de spotting - Aeropuerto El Dorado - Bogotá (BOG / SKBO)

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