La situación se agrava puesto que los más de 150 viajeros afectados, tienen que llegar temprano a las instalaciones del muelle internacional de la terminal capitalina para esperar obtener uno de los 150 cupos que se van a ofrecer para el vuelo del lunes en la mañana, lo que ha obligado a muchos de los pasajeros a pasar la noche en el aeropuerto y esperar contar con suerte para el día de mañana.
La aerolínea suspendió hace varios días muchas de sus frecuencias internacionales, cancelando, entra otras, dos frecuencias operadas entre Bogotá y Ciudad de México, lo que ha generado retrasos de hasta 4 días en las operaciones, afectando no solo a los pasajeros que viajan entre las dos ciudades, sino a quienes realizan conexiones en rutas hacia Canadá.







