A finales del 78 el capitán Luís Carlos Donado le propone a sus socios (hermanos) que la empresa de el gran paso a la era del jet e invita a su amigo Juan B. Millón a que se vincule a la empresa para que le organice esta importante transición. El Capitán Juan B. Millón se vincula a LAC junto con su hermano Leonardo y sus dos hijos Johnny y Fernando.
El 19 de Junio de 1979 muere en Miami víctima de un cáncer el líder del grupo y cabeza de esa familia, el fundador de LAC Luís Carlos Donado Velilla. Sus últimos planes eran los de incursionar en la era del JET y desafortunadamente no los pudo ver realizados. Carlos Alberto Donado es enviado a Miami donde se radica y asume el cargo de Vicepresidente Ejecutivo. Orlando Donado Velilla asume la presidencia en Barranquilla y Raúl Donado Velilla la Vicepresidencia Comercial en Bogotá. Así se arma un nuevo equipo bajo la filosofía de la unión familiar. En este mismo año ingresa como copiloto el hijo menor del fundador, Álvaro Luís Donado Fajardo quien más tarde asumiría la gerencia de compras y posteriormente la Vicepresidencia Técnica con base en Miami.
Cumpliendo el deseo de su fundador, LAC ingresa a la era del JET en 1980 al adquirir en Londres un Douglas DC-8-54 el HK-2380, fue bautizado con el nombre de LUIS CARLOS DONADO VELILLA en honor de ese gran hombre, empresario, emprendedor y excelente miembro de familia. Con este avión se incrementaron las frecuencias a Miami a seis semanales y se estableció un vuelo diario a Panamá convirtiéndose esta aerolínea en la empresa líder en ese país. Con excelentes resultados, LAC decide adquirir a mediados de 1981 su segundo Jet Douglas DC-8-54 el HK-2632X bautizado con el nombre de Mary de Donado, quedando con una flota de cuatro aviones, dos de pistón y dos de turbinas.







Recuerdo cuando en mi adolescencia, pude estar cerca de esta empresa. Mi padre, Andres Serna, me llevó varías veces a trabajar con él, y ya siendo mayor de edad, pude trabajar por espacio en un mes en esta empresa, la cual, agradezco a Dios pude conocerla. Deseamos que las nuevas generaciones emprendedoras de la costa caribe puedan ser gestoras de empresas, como los fueron los Donados.