El tiempo es uno de los principales desafíos para exportar frutas frescas y en el caso del mango de azúcar producido en Magdalena, el transporte aéreo permite llevar el producto desde Santa Marta hasta Bogotá en un proceso que toma entre seis y ocho horas, antes de continuar su recorrido hacia mercados internacionales.
Hasta junio de 2026, LATAM Cargo había transportado 612 toneladas de mango de azúcar entre Santa Marta y Bogotá, atendiendo a diez clientes vinculados con esta cadena logística.
Según la aerolínea, ese volumen corresponde a cerca del 80% de la producción de las fincas de mango de azúcar del Magdalena que se moviliza hacia Bogotá para su posterior exportación.
La importancia del transporte aéreo está relacionada con las características del producto, ya que al tratarse de una fruta fresca y altamente perecedera, reducir los tiempos entre la zona productora y el siguiente punto de la cadena ayuda a preservar las condiciones necesarias para su comercialización internacional.
La temporada se extiende desde finales de febrero hasta mediados de agosto, periodo durante el cual LATAM Cargo opera la ruta Santa Marta–Bogotá destinada al transporte de carga de exportación.
“Cada envío requiere una planificación detallada para asegurar que la fruta mantenga su calidad durante todo el trayecto y pueda continuar exitosamente su proceso de exportación”, explicó Gabriela Mejía, subgerente de Ventas de Carga Doméstica para LATAM Cargo.
Bogotá: punto de conexión para salir del país
Desde que LATAM Cargo recibe el mango en Santa Marta hasta que llega a Bogotá transcurren entre seis y ocho horas, dependiendo del itinerario de la operación. Una vez en la capital colombiana, los clientes realizan el acondicionamiento final y refuerzan el embalaje necesario para el transporte internacional.
Posteriormente, la mercancía es entregada a la aerolínea encargada de llevarla hacia su mercado de destino. Este proceso muestra el papel que puede desempeñar la aviación doméstica dentro de una cadena internacional de exportación: conectar rápidamente una región productora con un aeropuerto desde el cual existe mayor capacidad para movilizar mercancías hacia el exterior.
La operación requiere además coordinación entre productores, clientes y operadores logísticos para cumplir ventanas de tiempo determinadas. En productos perecederos, una demora en cualquiera de esas etapas puede reducir la vida comercial de la fruta o afectar las condiciones requeridas en el mercado de destino.
El volumen movilizado también cambia considerablemente según la temporada. Durante 2025, LATAM Cargo transportó 1.300 toneladas de mango de azúcar, lo que representó un récord para esta operación.






