Conocer la gastronomía, acercarse a las tradiciones o descubrir cómo viven las comunidades locales está ganando importancia a la hora de escoger dónde viajar.
El 57% de los viajeros colombianos encuestados afirma que la posibilidad de vivir experiencias locales más auténticas es una motivación para elegir un destino, según una investigación encargada por Booking.
El estudio consultó online a 32.500 personas de 35 países y territorios en enero de 2026, incluyendo 1.000 participantes en Colombia. Para participar debían ser mayores de 18 años, haber realizado al menos un viaje durante los 12 meses anteriores, tener intención de viajar durante 2026 y participar en las decisiones relacionadas con sus viajes.
El resultado apunta al interés por complementar los atractivos turísticos tradicionales con experiencias relacionadas con la gastronomía, las costumbres y el patrimonio de cada lugar.
Cinco destinos para acercarse a la cultura local
A partir de esa tendencia, estos son cinco destinos planteados en el estudio donde esos componentes pueden formar parte del viaje.
- Leticia (Colombia): ofrece una puerta de entrada a la Amazonía y la posibilidad de acercarse a las tradiciones de comunidades indígenas como los Tikuna. La gastronomía amazónica, la navegación por el río y los productos propios de la región son otros componentes que permiten conocer el territorio más allá de sus paisajes naturales.
- Kioto (Japón):, la experiencia cultural puede extenderse más allá de sus templos mediante ceremonias del té, talleres de caligrafía y recorridos por mercados tradicionales como Nishiki y sectores históricos como Gion.
- Cusco (Perú): combina su herencia inca con mercados, gastronomía basada en ingredientes andinos y comunidades cercanas donde permanecen técnicas tradicionales relacionadas con los textiles y la agricultura.
- Marrakech (Marruecos): los mercados y talleres artesanales de la medina permiten acercarse a la gastronomía, las artesanías y diferentes expresiones culturales de la región.
- Oaxaca (México): ofrece una combinación de gastronomía, mercados, artesanías y tradiciones. Preparaciones como el mole, la producción de mezcal y los talleres de textiles y alebrijes son algunas de las actividades vinculadas con la identidad cultural local que pueden incorporarse a una visita.
La selección muestra diferentes maneras de incorporar la cultura al itinerario: desde gastronomía y mercados hasta artesanías, patrimonio y tradiciones. Más que reemplazar los atractivos turísticos tradicionales, estas actividades pueden permitir conocer otras dimensiones del destino y de las comunidades que lo habitan.






