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Conociendo el Mahindra Aerospace Airvan 8

Con el Pilatus PC-12 en Colombia
Conociendo el AgustaWestland AW139M

Airvan 8

Gracias a la invitación de los representantes de Mahindra Aerospace tuvimos la oportunidad de conocer de cerca el Airvan 8 y realizar un vuelo de demostración que nos dejó ver varias de sus capacidades. Para el mundo, es una opción interesante en misiones donde se requiere fortaleza, simplicidad y economía. Para Colombia, además de eso, muy seguramente lo primero que vendrá a la mente de muchos es: Gavilán 358. Aquí algunos de los detalles de este avión, que también busca mercado en Latinoamérica.

Estamos en plataforma y el Airvan 8 de matrícula N99GA (c/n: GA-8-TC320-12-173) es un avión de tamaño medio, que no se ve muy grande desde afuera. El ala recta de implantación alta, se une al fuselaje gracias a dos montantes que van desde la mitad de cada plano hasta la parte inferior del fuselaje, justo antes de las puertas de la cabina.

Tiene tren triciclo fijo equipado con neumáticos anchos para operar en pistas no preparadas. La rueda de nariz cuenta con un sencillo, pero eficaz sistema de amortiguación diseñado precisamente para la operación en áreas remotas. El conjunto del timón de dirección y de profundidad tiene un diseño tradicional, elevado sobre el suelo para impedir que se vea afectado por escombros cuando el avión usa pistas de tierra, además de ofrecer espacio suficiente para los paracaidistas que saltan usándolo como plataforma. Cuenta además con una aleta inferior para mejorar el flujo del aire en esta zona.

De cada lado el avión cuenta con cuatro grandes ventanas para los pasajeros y dos ventanas panorámicas abombadas para piloto y copiloto, que comparten además un parabrisas dividido en dos, al que se suman dos pequeñas ventanas arriba del mismo. Del lado de babor tiene una puerta de carga corrediza que, al abrirse completamente hacia adelante, encaja en la base del montante del ala, anclándose de manera segura.

El avión que conocimos es un Airvan 8 equipado con compartimiento inferior de carga accesible a través de dos portezuelas al costado de babor. Este espacio es ofrecido como equipo adicional con capacidad de carga de 0.53 metros cúbicos. Adelante está equipado con un motor Lycoming TIO-540-AH1A turbocargado de 320 caballos de fuerza que impulsa una hélice tripala Hartzell con suficiente distancia de separación al suelo. Otra opción de motorización más económica ofrecida por el fabricante es el Lycoming IO-540-K1A5 de aspiración tradicional de 300 caballos de fuerza y que impulsa una hélice de dos palas Hartzell.

Desde nuestro punto de vista colombiano, la primera impresión de este avión recuerda al Gavilán 358. El primer contacto que tuvimos con el Airvan 8 fue en los terrenos de FIDAE 2012, cuando fue exhibido como parte del programa de expansión del fabricante hacia regiones donde considera que este avión puede suplir un nicho del mercado.

Siendo un proyecto australiano, el Airvan 8 fue diseñado para suplir las necesidades de operadores entre el Cessna 206 y el Cessna 208 en aquel país, pero además en otros lugares del mundo. En Colombia los representantes de Mahindra Aerospace ven un sector fundamental, con la experiencia del Gavilán como avión cuyo objetivo era ofrecer una plataforma similar a un costo bajo de operación, y luego de que saliera del mercado.

Así que, con la imagen del Gavilán en mente, es difícil no hacer algunas comparaciones, pero deseamos que sean nuestros lectores los que hagan este ejercicio a partir de lo que les podemos contar.

Para completar una breve descripción exterior, tenemos que el Airvan 8 tiene una envergadura de 12.41 metros, un largo de 8.94 metros, 3.88 metros de alto y un área alar de 18.75 metros cuadrados.


Vista de babor.


Vista de estribor.


Puerta principal y de piloto abiertas. Nótese la escalerilla para el acceso por la puerta principal.


Conjunto de nariz.


Detalle del timón de dirección y actuadores.


Costado de estribor. Nótese la ventana abombada panorámica del copiloto y el diseño de las ventanas de pasajeros.


Pod de carga como equipo adicional y escalón para acceso a la cabina de pilotos.


Tren de nariz.

Luces de aterrizaje ubicadas en los extremos de cada plano.

El Airvan 8 en su interior

Luego de abrir la puerta principal corrediza de 1.54 metros de alto y ancho, que hace uso de un sistema de apertura y aseguramiento básico, sacamos y aseguramos una pequeña estructura tubular que viene como equipo estándar, y que ofrece un escalón adicional. Esta puerta puede ser abierta en vuelo, incluso con los flaps abajo, permitiéndole al Airvan 8 servir como plataforma para hasta 9 paracaidistas, lanzamiento de propaganda o fotografía aérea. La distancia entre el suelo y el piso del avión es bastante y, en caso de no contar con la pequeña escalera de apoyo incluida, es necesario sentarse sobre el suelo y rotar el cuerpo para ingresar cómodamente.

Una vez adentro el avión mantiene la imagen de sencillez que exhibe en el exterior. Abajo una pequeña alfombra cubre la estructura, que ofrece puntos de anclaje para hasta seis sillas con cinturón de seguridad propio que pueden ser ubicadas en diferentes configuraciones con filas individuales a lado y lado. Las últimas dos sillas siempre van juntas para permitir el acceso por la puerta principal. Atrás está la bodega de equipaje que totaliza 36 metros cúbicos de espacio.

En la parte superior de la cabina, una estructura cruza de atrás hacia adelante por el centro del techo, ubicándose en ella las salidas de aire, de manera que cada silla, sin importar su ubicación, contará con este suministro. El avión también puede ser equipado con aire acondicionado como sistema adicional. El conjunto de la cabina de pasajeros/carga ofrece 5 metros cuadrados de área en el piso y 4.43 metros cúbicos de volumen.

Esta capacidad es una de las armas de Mahindra Aerospace para comercializar el avión. La cabina interior tiene un diseño cuadrado que permite la manipulación de varios tipos de carga a través de un acceso cómodo por la puerta principal. El interior tiene 1.14 metros de alto, 1.27 metros de ancho y 4.64 metros de largo desde la pared de fuego del motor hasta el extremo de la bodega posterior. El avión puede llevar hasta 783 kilogramos en la versión aspirada y 828 en la versión turbocargada, a lo que se suman 200 kilogramos en el compartimiento inferior. El peso máximo de despegue del Airvan 8 es de 1.814 kilos en la versión aspirada y 1.905 kilos en la versión turbocargada.

La cabina

Nuevamente todo habla de sencillez. A la cabina se accede a través de dos puertas, una a cada lado, y que se aseguran con una sencilla manija. Al abrirse completamente se fijan con la misma manija al fuselaje para evitar que se muevan u obstaculicen el paso. Un sencillo escalón y una manija superior son suficientes para apoyarse y acceder. Una vez adentro el piloto cuenta con toda la instrumentación a la vista y el equipo de navegación y radios inclinado hacia su costado para mejor manipulación. En materia de aviónica, el Airvan 8 viene con un equipo básico de indicadores analógicos, pero a pedido del cliente se ofrecen otras opciones, hasta llegar a la configuración completa de cabina de cristal.

En el lado del copiloto solo se cuenta con columna de control y pedales, más algunos comandos adicionales para el control de temperatura e iluminación de la cabina. Ambas columnas se muestran robustas y sencillas. El pedestal central cuenta con los controles de potencia, mezcla y paso de la hélice básicos, más los mandos para los compensadores y otros comandos. En el piso la palanca de flaps. El panel superior demuestra la sencillez del equipo, con interruptores sencillos para los sistemas eléctricos.

Para un piloto de poca estatura, un par de cojines son la solución para alcanzar sin inconveniente los comandos, mientras que para un aviador de alta talla, el Airvan 8 no ofrece mayor inconveniente, tal y como pudimos notar con nuestro piloto.

Por supuesto, el sencillo interior del avión que conocimos puede ser modificado a pedido del cliente, para dejar al avión más o menos elegante, con recubrimiento en las paredes y techo, alfombra, asientos con diseño; entre otras características.


Vista hacia el frente.


Vista hacia atrás. Se pueden ver la configuración de la última fila de sillas y la bodega de carga.


Estructura donde se ubican las salidas de aire.


Pedestal central.

Panel superior.

A volar

A los mandos está Earle Boyter, Director de Desarrollo de Negocios de Mahindra Aerospace para las Américas. Una vez adentro las ventanas ofrecen una buena visibilidad hacia el exterior. Ambos pilotos cuentan con salidas de aire totalmente eficientes que refrescan el calor del día. A la pregunta sobre la capacidad de absorber impactos, Boyter nos comenta que las sillas están en capacidad de hacerlo en caso de un accidente. De hecho, todo el avión está construido de manera robusta –tal y como se puede percibir desde el exterior- y excede las normativas de seguridad estipuladas por la EASA.

Una vez asegurados por los cinturones de cinco puntos de los puestos de adelante, pasa un minuto desde la señal de “libre” para encender el motor, hasta el comienzo del carreteo. Cada pasajero está en capacidad de utilizar audífonos individuales, que se vuelven necesarios por el ruido interior de la cabina.

Llegamos a la cabecera de la pista y efectuamos un despegue corto. Son cerca de las 4:30 de la tarde y estamos a 10 metros sobre el nivel del mar, con cuatro ocupantes a bordo más algo de equipaje, por lo que el avión hace uso apenas de 205 metros aproximadamente de pista para rotar. Según las especificaciones del fabricante, bajo condiciones normales a nivel del mar y con el máximo peso, el avión impulsado por la versión aspirada usa 420 metros de pista, y 244 metros en la versión turbocargada.

Ascendemos sin complicaciones y comenzamos un vuelo tranquilo sobre la Florida, mientras tanto conversamos con Earle sobre el avión. El Airvan 8 inició su proceso de desarrollo a mediados de la década de los 90 en Australia bajo la compañía GippsAero, que desde el 2010 hace parte de Mahindra Aerospace. En el año 2000 fue certificado en Australia, obteniendo la certificación de la FAA en el 2003 y de la EASA en el 2005. La versión turbocargada fue certificada en el año 2009. En la actualidad está certificado en 32 países y la compañía adelanta los procesos de certificación en Brasil.

Cerca de 200 unidades han sido construidas hasta el momento, con operadores de varias partes del mundo que lo emplean en transporte de pasajeros, de carga, misiones humanitarias, vuelos de misioneros, paracaidismo, observación, turismo; entre otras. Mission Aviation Fellowship cuenta con cerca de 26 aviones, la Patrulla Aérea Civil de los Estados Unidos cuenta con 18 unidades, varias de ellas equipadas con sistemas de reconocimiento, y el arma aérea de Lesotho también lo emplea. Boyter nos cuenta que ha oído de operadores privados que salen en su avión aterrizando en terreno inhóspito para cazar y regresar a casa con su presa. Incluso escuelas de aviación lo emplean, lo que responde a la pregunta de si es un avión noble con los pilotos recién salidos de escuela.

En crucero el avión no es rápido, y esa es precisamente una de las características que no alaba su fabricante, pero al mismo tiempo afirma que no es necesario ir rápido cuando lo importante es cumplir la misión con efectividad. La versión turbocargada alcanza los 135 nudos de crucero (5 nudos más que la versión con motor aspirado), 1.050 kilómetros de rango y 8.2 horas de vuelo al 40% de potencia. Está certificado para ascender hasta los 20.000 pies (con suministro de oxígeno más allá de los 12.000 pies). En el caso del avión impulsado por motor aspirado, tiene un rango de 1.011 kilómetros, 8.5 horas de vuelo al 40% de potencia y 14.500 pies de techo máximo.

Otro de los argumentos de Mahindra para ofrecer su avión es el bajo costo de operación. En la versión turbocargada, el Lycoming consume 19 galones por hora, mientras que la versión menos potente consume 15 galones por hora. Además, el costo de adquisición y mantenimiento también es bajo: la versión básica del Airvan 8 está en el rango de los US$ 750.000, pudiendo llegar a US$ 1’000.000 dependiendo del equipamiento que se ordene.

En tierra es una aeronave de sencillo mantenimiento. Varias de sus piezas se consiguen fácilmente en el mercado, e incluso pueden ser fabricadas o reparadas sin muchos contratiempos en caso de necesitarse. Un kit de herramientas relativamente básico es suficiente para reparaciones sencillas, y puede ser energizado con una batería de carro, gracias a que hace uso de un sistema de 12 voltios.

Nuestro piloto, Earle Boyter

Algunas maniobras nos permiten experimentar sus características de vuelo. Reduciendo la potencia y paso de la hélice, con un ayuda de los flaps, alcanzamos 59 nudos de velocidad con estabilidad. Esta capacidad le permite ser empleado en misiones de observación, sea turística o de otro tipo.

Picamos un poco para alcanzar una mayor velocidad, que llega sin problemas con reducida potencia. Flaps en cero y volamos a nivel nuevamente. Comenzamos después un giro escarpado a casi 60° a la derecha, manteniendo la altura y 80 nudos de velocidad, seguido de otro giro similar hacia la izquierda. La velocidad en el paso de un giro a otro no es la más alta, pero la maniobra es segura y estable.

Nos aproximamos nuevamente a la pista para realizar un toque y despegue. La alarma de pérdida suena justo antes de sentar ruedas y mantenemos la nariz arriba con un poco de potencia. La intención es demostrar cómo, en caso de notar que no se cuenta con suficiente espacio para la frenada, el avión puede salir al aire nuevamente sin inconvenientes: potencia al 100% y el Airvan 8 vuelve a despegar con un poco de ayuda en el mando, pero sin perder la actitud que traía.

Regresamos sobre el aeródromo, esta vez para ejecutar un aterrizaje corto. Ahora la alarma de pérdida no suena y tocamos tierra, deteniéndonos en aproximadamente 279 metros. Según nuestro piloto, no aplicó con total fuerza los frenos para evitar que las ruedas patinaran.

La visión

Mahindra Aerospace está apuntando a nuevos mercados donde considera que sus productos pueden tener buena acogida. El siguiente paso es el Airvan 10, un diseño que está siendo desarrollado a partir del diseño básico del Airvan 8, pero que será más grande y estará equipado con un turbohélice Rolls Royce 250-B17/F2 de 450 caballos de fuerza al eje, lo que le permitirá mayores prestaciones.

Y por supuesto para Colombia, Mahindra Aerospace espera introducirse prontamente. Las condiciones y necesidades de muchos operadores en el país son ideales para emplear el Airvan 8. Tal y como comenta Boyter, han tenido conversaciones en el país y los pasos a seguir incluyen obtener la certificación para poder volarlo en Colombia.

Agradecemos a los representantes de Mahindra Aerospace por su apoyo para la realización de este artículo.

Con el Pilatus PC-12 en Colombia
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