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Cuatro destinos para escapar de las multitudes y viajar de una forma diferente

Crocus Bay: la playa escondida de Anguilla que combina naturaleza, gastronomía y aventura

Vista de la Plaza Central de Guatavita (Colombia).

Las grandes capitales, playas famosas y atracciones que aparecen en prácticamente todas las guías siguen atrayendo millones de turistas. Pero una parte importante de los viajeros colombianos está mostrando interés por hacer justamente lo contrario: visitar lugares menos concurridos y alejarse de las multitudes.

El más reciente Reporte de Viajes y Sostenibilidad de Booking.com encontró que el 65% de los viajeros colombianos encuestados elegiría un destino menos popular para evitar las multitudes, mientras que el 57% lo haría para disfrutar de experiencias locales más auténticas.

Los resultados apuntan hacia una manera diferente de planear las vacaciones: no necesariamente dejar de visitar los destinos famosos, sino explorar lugares alternativos en los que sea posible viajar con mayor tranquilidad, relacionarse con las comunidades locales y descubrir atractivos fuera de los circuitos turísticos más concurridos.

Guatavita: naturaleza e historia a las afueras de Bogotá

A poco más de una hora de Bogotá se encuentra Guatavita, uno de los destinos propuestos para quienes quieren realizar una escapada sin desplazarse demasiado lejos de la capital colombiana.

El municipio combina arquitectura de aspecto colonial y paisajes montañosos con uno de sus principales atractivos naturales: la Laguna de Guatavita, estrechamente relacionada con la leyenda de El Dorado.

La combinación permite organizar un viaje en el que naturaleza e historia tienen tanto protagonismo como el propio descanso, convirtiéndolo en una alternativa para una escapada corta desde Bogotá.

Mompox: viajar a otro ritmo junto al Magdalena

En Bolívar, Santa Cruz de Mompox ofrece una experiencia completamente diferente. Su centro histórico, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conserva su arquitectura colonial y un ritmo de vida estrechamente relacionado con el río Magdalena.

Recorrer sus calles permite descubrir además una de las tradiciones artesanales más reconocidas del municipio: la filigrana momposina, además de explorar su gastronomía y patrimonio arquitectónico.

Es precisamente esa posibilidad de recorrer el destino sin prisas la que encaja con la búsqueda de experiencias más tranquilas identificada entre los viajeros.

Alentejo: otra manera de conocer Portugal

Para quienes están pensando en un viaje internacional, Alentejo ofrece una alternativa a algunos de los lugares más concurridos de Portugal. La región combina extensos viñedos, pueblos blancos, gastronomía, patrimonio cultural y playas con una afluencia de visitantes menor que la de otros destinos portugueses.

Una de sus principales puertas de entrada es Évora, desde donde es posible recorrer diferentes atractivos culturales, gastronómicos y paisajísticos de la región.

Alentejo puede resultar especialmente atractivo para quienes ya conocen los circuitos portugueses más tradicionales y quieren dedicar un próximo viaje a descubrir el país de una manera diferente.

Shikoku: el Japón que muchos viajeros no conocen

Japón también tiene alternativas más allá de Tokio, Kioto y Osaka. Una de ellas es Shikoku, la más pequeña de las cuatro islas principales del país, combina templos históricos, senderismo y poblaciones tradicionales, ofreciendo una perspectiva diferente para quienes quieren adentrarse en la cultura japonesa.

Takamatsu puede utilizarse como punto de partida para explorar sus templos, jardines y otros atractivos.

Para un viajero que ya conoce los principales destinos japoneses —o simplemente quiere construir un itinerario diferente— Shikoku permite complementar las grandes ciudades con una experiencia más pausada.

¿Por qué se buscan lugares menos concurridos?

Por una parte está el bienestar del propio viajero: menos aglomeraciones pueden permitir recorrer los destinos con mayor tranquilidad y dedicar más tiempo a conocerlos.

Pero también existe una dimensión relacionada con la sostenibilidad. Distribuir los visitantes entre un número mayor de destinos puede beneficiar a comunidades que tradicionalmente reciben menos viajeros y disminuir parte de la presión turística que soportan los lugares más populares. El propio informe relaciona esta nueva preferencia con la posibilidad de distribuir mejor la actividad turística.

No significa que París, Roma, Cartagena o Tokio vayan a dejar de atraer viajeros. Más bien apunta a que cada vez existe mayor interés por mirar más allá de los lugares que tradicionalmente encabezan las listas de vacaciones.

Y allí puede estar precisamente el atractivo de Guatavita, Mompox, Alentejo o Shikoku: no pretenden reemplazar a los grandes destinos turísticos, sino ofrecer otra forma de descubrir un lugar.

Crocus Bay: la playa escondida de Anguilla que combina naturaleza, gastronomía y aventura
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