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Thomas Cook, XL Airways y Aigle Azur cesan operaciones

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Después de 178 años de servicios ininterrumpidos, Thomas Cook, uno de los tours operadores más reconocidos en el mundo y propietario de la línea aérea del mismo nombre, pone fin a sus servicios tras no conseguir un rescate financiero que permitiese contener su delicada situación financiera arrastrada por años.

Semanas antes, las francesas XL Airways y Aigle Azur también paralizan sus operaciones por sus problemas financieros, colocando en conjunto al tráfico vacacional europeo en un momento complejo con miles de viajeros varados.

Al oficializar la paralización, Thomas Cook deja a más de 600.000 clientes en plena incertidumbre, pese a que el Gobierno del Reino Unido asegura un programa de repatriación –el mayor desde la II Guerra Mundial- para las próximas semanas, sin mencionar a otros tantos viajeros que ven cancelados sus planes. A ellos, se agregan más de 22.000 personas sin trabajo en todas las dependencias del grupo, incluida la línea aérea del mismo nombre. Si bien continúa volando, aunque desde el 23 de septiembre se esperan varias cancelaciones, XL Airways también prevé impactos en sus pasajeros y empleados, mientras Aigle Azur, ya tiene a más de 1.000 personas sin la posibilidad de viajar y a más de 1.150 empleados en total incertidumbre.

Thomas Cook esperaba sortear su situación con la ayuda del holding chino Fosun que aportaría 900 millones de libras esterlinas (US$1,1 mil millones) a cambio de hacerse cargo del tour operador y de una participación minoritaria de la línea aérea. Sin embargo, la demanda adicional de sus acreedores por otros 200 millones de libras esterlinas complicó la inyección de fondos generando el cese de actividades. Se suma, además, la incertidumbre política – económica provocada por el Brexit por influir en el retraso de viajes de muchos clientes que, en espera de un escenario más claro, reducen las posibilidades de capturar ingresos inmediatos. Al momento del cierre, la línea aérea de Thomas Cook mantenía en servicio 34 aviones divididos en 27 Airbus A321 y siete A330-200.

En la semana anterior, XL Airways paraliza todas las ventas luego de establecer que la compañía se encuentra en una situación de insolvencia financiera. A diferencia del operador británico, la compañía continúa volando hasta transportar de regreso a todos los pasajeros. La línea aérea realiza vuelos desde París (CDG) hacia destinos en Norteamérica y el Caribe, incluyendo territorios franceses de ultramar, utilizando cuatro A330-200.

Recientemente, Laurent Magnin ex CEO de XL Airways, culpa a la administración de Fréderic Gager, ex CEO de Air France, de abandonar a la compañía. En un programa de televisión, precisa que durante la gestión de Jean Marc Janaillac, Air France – KLM Group habría ofrecido una cooperación con Transavia para apoyar la oferta de XL Airways en rutas medias, mientras esta se dedicaba exclusivamente en los vuelos de larga distancia, permitiendo enfrentan en conjunto el avance de Level y Norwegian. Según Magnin, estas compañías operan en Francia con condiciones sociales distintas generando una competencia desleal en lo que respecta a costos. Las últimas informaciones indican que Air France y Groupe Dubreuil, propietario de Air Caraibes y French Bee, han retirado su propuesta de rescate.

Los casos de Thomas Cook y XL Airways también tienen implicancias para otras líneas aéreas al menos en lo que respecta a su incierto futuro. La primera es propietaria de la alemana Condor, mientras que la matriz de la segunda pertenece a DreamJet Participations propietario de La Compagnie, línea aérea boutique que opera desde París (ORY) y Niza hacia Nueva York (EWR) con A321LR y B757-200. El operador británico que la línea aérea chárter alemana no está afectada y continúa volando, mientras que La Compagnie sigue funcionando con total normalidad.

En caso de Aigle Azur es algo diferente. Su situación deriva de los problemas financieros que registra HNA Group y de la disputa interna, desatada el 04 de septiembre cuando el Frantz Yvelin comunica su renuncia como CEO tras denunciar un intento de “golpe” con la ayuda de un administrador designado por un tribunal. La línea aérea francesa concentraba sus operaciones en sur el de Francia y en el Norte de África, desde donde planeaba crecer con vuelos a Europa e incluso mantenía vuelos a Sudamérica operando la ruta París (ORY) – Campinas en código compartido con Azul Linhas Aéreas. La propiedad de esta empresa está repartida principalmente en un 32,0% a cargo de David Neeleman, HNA Group con un 48,0% y la firma francesa Lu Azur con un 19,0%. Gerard Houa es el director de esta última, a quien se le atribuye como el iniciador del conflicto interno.

Los mayores impactos de las crisis de estas compañías se registran en Europa, en la región del Mediterráneo (dentro de esta las Baleares y las Canarias, principalmente) y en el Caribe. Sin embargo, el alcance es global especialmente en el caso del grupo británico por la comercialización que realizaban. Sudamérica tiene una baja afección, aunque tampoco escapa de las implicancias considerando reservas y por el rol que Thomas Cook y XL Airways tenían en demandas específicas como el intercambio de pasajeros para cruceros.

Al analizar las causas del cese de operaciones, aparecen como elementos comunes el tema financiero y la mayor competencia con el ingreso de nuevos actores más allá del medio aéreo. Sin embargo, en el caso francés se agregan los elevados costos sociales y el aumento en los precios del combustible. Independiente de los factores para cada empresa, se puede inferir –y vuelve a tomar relevancia- una falta de adaptación de los respectivos modelos de negocios ante los distintos escenarios y la elaboración de planes de expansión a gran escala que van más allá de las capacidades reales de cada empresa.

En los últimos años, la expansión de las líneas aéreas de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) y las distintas herramientas para la autoadministración de los viajes (Booking, Expedia, AirBNB, por mencionar algunos) están cambiando la forma cómo las personas planifican y gestionan sus vacaciones, traslados o alojamientos. Lo que era antes una función casi exclusiva de una agencia de viaje, hoy es reemplazado por la personalización de los servicios y de los precios, tendencia que continuará en alza en los próximos años. Para Thomas Cook el impacto directo viene de los crecimientos de easyJet, Jet2.com, y Ryanair, entre otras.

El futuro para las tres líneas aéreas es un escenario adverso. Con la casi segura salida del mercado derive en una nueva consolidación dentro del segmento vacacional determinada por otros operadores del rubro (Tui Group o Corsair, por mencionar algunos) y el resto de las líneas aéreas que tienen una oportunidad para crecer en el público vacacional a través de la segmentación y personalización de su oferta. En ese ámbito, destacan el rol de LCC por sintonizar mejor con el perfil de viajeros, aunque por ahora, su rol está principalmente en las rutas medias.

Artículo: Ricardo Delpiano – desdeSCL.com

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