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La Aviación en la Operación Jaque

Recordando la tripulación de cabina del vuelo American 965
El BACC BA-400, único en el mundo, resguardado en Colombia
La Aviación en la Operación Jaque
La aviación, desde sus primeros años, fue demostrando con el tiempo su importancia y valor estratégico en el campo castrense, al punto de considerar hoy en día el poder aéreo como una parte fundamental de toda Operación militar, tal vez la más importante. Indudablemente las Fuerzas Armadas de Colombia no han sido ajenas a esta situación y el desarrollo que el arma aérea ha tenido en nuestro país se ha visto influenciado fuertemente por las condiciones únicas del conflicto interno en Colombia.

Una de las muestras más notables del desarrollo y potencial del campo militar en Colombia es la Operación Jaque, llevada a cabo el 2 de julio de 2008 y que permitió la liberación de 15 secuestrados en poder de la guerrilla de las FARC. Mucho se ha dicho en torno a los pormenores del proceso de preparación, ejecución y conclusión de la Operación, sus implicaciones políticas, militares, nacionales e internacionales. Sin embargo, también vale la pena detenerse un poco a analizar el importantísimo papel que la aviación jugó en este hecho histórico para el país.

Los componentes aéreos más visibles de toda la Operación son dos helicópteros al servicio del Ejército Nacional. Los aparatos en cuestión son dos Mi-17-1V adquiridos en 1996 dentro de un lote de 10 aparatos y que fueron matriculados del EJC-175 al ECJ-184. La adquisición de un segundo lote de Mi-17MD, matriculados del EJC-385 al EJC-390, obligó a que los primeros aparatos fueran rematriculados del EJC-375 al EJC-384 para estandarizar la flota de 16 aparatos del tipo Mi-17. En el 2006 llegarían otras cuatro aeronaves en la versión Mi-17B5 matriculados del EJC-391 al EJC-394 ampliando la flota a 20 helicópteros en tres distintas versiones.


Mi-17-1V del Ejército Nacional de Colombia recientemente modernizado
Foto: Javier Franco TOPPER

Gracias a los videos de la Operación Jaque revelados por la prensa nacional y a la información recolectada en los medios militares, las matrículas de los dos aparatos usados en la Operación se identificaron como EJC-375 y EJC-381, es decir, dos Mi-17-1V que hacen parte del primer lote que llegó en 1997.

Aunque las listas de producción de las aeronaves construidas en Rusia son a veces difíciles de rastrear, los seriales de ambos aparatos son, para el EJC-375 el 170M01 y para el EJC-381 el 170M07. Dichos seriales hacen parte de un sistema de catalogación de las fábricas de helicópteros Mil que se mantuvo estricto hasta finales de los 90. Actualmente no todos los seriales comparten las mismas características ni tampoco la misma ubicación en el aparato, aunque normalmente es fácil encontrar el número de serial en el interior de la tapa de acceso neumático del lado izquierdo de la aeronave, inmediatamente detrás de la última ventana.

Para el caso de los dos aparatos en cuestión, el número de construcción es básicamente un número asignado a ejemplares para exportación en el que el 170 es el número que identifica a Colombia en la planta de construcción de Mil, dicho número identifica con el primer dígito, es decir el 1, a la región del mundo, en este caso Suramérica; la “M” se refiere a que es un aparato militar y el número que sigue luego es simplemente el número serial de construcción. Así pues, los dos aparatos son el primero y el séptimo en la línea de producción de helicópteros militares Mi-17 destinados exclusivamente a Colombia.

El EJC-375 fue el aparato que aterrizó y recogió a los secuestrados. Fue exhibido durante la Feria Logística llevada a cabo en Corferias el 29 de agosto de 2008. Este aparato, es pues, el primer Mi-17 adquirido por el Ejército casi 11 años atrás. Al interior de la cabina está borrado el lugar en el que normalmente los Mi-17 del Ejército llevan escrito el número de matrícula, todo como parte del secreto de la Operación. Éste helicóptero fue pintado con la matrícula falsa HK-3733 que perteneció a otro Mi-17 propiedad de la empresa Helitaxi y que se accidentó en 1993 al despegar del Batallón Bolívar en la ciudad de Tunja, percance en el que perecieron cinco militares, cinco periodistas y dos ciudadanos rusos.


Mi-17-1V, matrícula EJC-375. Nótese Las placas de blindaje
Foto: Javier Franco TOPPER

Por otro lado, el EJC-381 se convirtió en la primera víctima de la flota de Mi-17 del Ejército en ser derribada por fuego enemigo al recibir 184 impactos de bala en la base de Coreguaje, en el Putumayo, con el resultado de 12 soldados heridos en junio de 2001. El aparato logró hacer un aterrizaje forzoso y en junio de 2002 fue llevado a Rusia para su reparación, retornando al país en febrero de 2003. Ésta, la segunda aeronave de la Operación y que llevaba a un equipo militar que ejecutaría el “plan B” en caso de tener algún inconveniente, fue pintada con la matrícula HK-3781. Dicha matrícula perteneció a un Mi-8-MTV-1, serial 95628, accidentado en el Páramo del Sumapaz el 25 de noviembre de 1996 cuando transportaba un grupo de soldados del Ejército Nacional.


Mi-8-MTV-1, HK-3781-X, antes del accidente del en el Páramo de Sumapaz
Foto: Revista Motor -usada con autorización-

Es interesante apreciar el hecho de que ambas aeronaves tienen, si se quiere, un valor significativo dentro de la historia de la aviación del Ejército; el EJC-375 por ser la primera unidad adquirida y el EJC-381 por ser la primera derribada en combate.

Como parte de la Operación, las aeronaves fueron pintadas de color blanco y naranja para asemejar los Mi-17 venezolanos que acudieron meses antes al país para llevar a cabo la Operación Emanuelle y los símbolos de la organización humanitaria falsa fueron ubicados en los costados y en la parte inferior de cada aeronave. Cabe preguntarse también cómo algunos hechos claros para los ojos de observadores medianamente expertos en el tema de la aviación, pasaron desapercibidos para los miembros de la guerrilla quienes, al estar inmersos en el conflicto colombiano deberían conocerlos a fondo. Por ejemplo, ambos aparatos tienen totalmente visible el blindaje que protege la parte inferior de la cabina, blindaje que lógicamente es utilizado únicamente por los helicópteros militares y que en la flota de Mi-17 del Ejército es en una importantísima parte del aparato. Para un guerrillero que conoce y se supone que ha visto dichos aparatos y conoce la importancia del blindaje y su utilización en las aeronaves, no debería haber sido difícil notar las placas presentes en los costados, sin embargo, dicha situación fue pasada por alto.

Por otro lado, las matrículas de los helicópteros utilizados por el Gobierno Venezolano en la Operación Emanuelle eran YV- venezolanas y los utilizados en la Operación Jaque llevaban matrículas HK- colombianas, situación que debió haber parecido también sospechosa para los guerrilleros envueltos en la Operación. Es posible que la utilización de matrículas YV- venezolanas falsas hubiera acarreado algún tipo de inconvenientes para el Ejército de Colombia.

Ambos aparatos permanecieron varios meses en el esquema de colores blanco y naranja.

Pero aparte de estos dos claros símbolos de la Operación Jaque, una amplia variedad de aeronaves de otro tipo y de distintas agencias gubernamentales, hicieron parte de todo el esquema de la Operación que ha estado más bien oculto a los ojos de la opinión pública.

La Fuerza Aérea Colombiana jugó un importante rol con sus hombres y aeronaves. La Operación fue dividida en dos fases, la primera en la que se realizó todo el trabajo de inteligencia y control y la segunda en la que se realizaría el rescate como tal. Durante la primera fase un avión Beech King Air 300 de inteligencia hizo las veces de plataforma de control en la que miembros del Ejército a bordo de la aeronave, coordinaban las acciones. Un avión CASA CN-235 medicalizado también fue desplegado, asegurando así que el transporte y la atención médica de urgencias, en caso de ser necesarias, fueran atendidas prontamente.


CASA CN-235
Foto: Javier Franco TOPPER


Avión de inteligencia Beech King Air 300 de la Fuerza Aérea Colombiana
Foto: Javier Franco Topper

El transporte de los rescatados, una vez concluida la Operación, fue responsabilidad del Fokker 28-1000 matrícula FAC0002 que hizo la ruta Bogotá-Apiay-San José del Guaviare-Tolemaida-Bogotá. La milimétrica Operación disponía que el FAC0002, que ha sido parte ya de varios eventos históricos para el país, estuviera listo para recoger a los liberados y llevarlos con prisa, primero a la base de Tolemaida y luego a la ciudad de Bogotá, situación que se ve claramente en los videos ya que los helicópteros aterrizan justo enfrente de la aeronave.


Fokker F-28-1000, matrícula FAC0002
Foto: Javier Franco TOPPER

La Fuerza Aérea Colombiana tenía dispuestas más de 30 helicópteros y 15 aeronaves totalmente listas con sus tripulaciones para apoyar cualquier necesidad que las distintas fases de la Operación requirieran.

Por último, los 3 ciudadanos estadounidenses rescatados se trasladaron de la base de Tolemaida a su país en aeronaves militares de la USAF. Aunque su llegada la base de la USAF de Lackland en Texas se dio a bordo de un C-17 Globemaster III de la USAF matriculado 01-6161 (serial P161) y perteneciente a la 60th AMW de la base de Travis (y utilizado también como aeronave de soporte para el equipo de demostración de los Thunderbirds), dicha aeronave no se ve claramente en los videos de la Operación, más sin embargo es de suponerse que estuviera estacionada para llevar a cabo el traslado.


Boeing C-17 Globemaster III , matrícula 01-6161, que transportó a los 3 ciudadanos estadounidenses de Colombia a Texas
Foto: Michael Carter -usada con autorización-

REFERENCIAS

www.scramble.nl
http://portal.aerocivil.gov.co/portal/pls/portal/!PORTAL.wwpob_page.show?_docname=6603893.PDF
http://www.ejercito.mil.co/?idcategoria=201426
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-129137
– (2008, abril-junio), “Operación Jaque”, en Revista Aeronáutica, vol. 2, núm. 254, pp. 16-18
– Revista Motor
http://www.agoravox.fr/actualites/international/article/les-dessous-des-cartes-de-la-43324

Recordando la tripulación de cabina del vuelo American 965
El BACC BA-400, único en el mundo, resguardado en Colombia
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